- Abuelo, además de comer sándwiches, ¿qué más hacen los periodistas?
- Hacen entrevistas.
Mi abuelo me dio una idea buenísima y lo mismo creía el presidente de los Estados Unidos. Te lo voy a contar a ti que me has caído bien. Lo que se me ocurrió fue preparar tres preguntas para ver lo que sabía la gente sobre Elvira Lindo y sus libros y después entrevistar a tres personas. Para que la gente viera que soy periodista que está en la calle y, todavía más importante, que tengo piernas. ¿Te apuntas?
domingo, 11 de enero de 2015
Yihad y los superhéroes
El chulito de Yihad sólo quiere jugar a machacarte; unas veces en versión «capitán América» y otras en versión «Batman», pero el resultado es siempre el mismo: machacarte, bueno, mejor dicho, machacarme.
Ojalá todos pudiésemos ser superhéroes de verdad. ¡Eso sí que molaría un pegote! ¿Qué nombre y qué superpoder crees que tendríamos cada uno de nosotros? Está chupado, prueba a juntar dos palabras a ver qué pasa.
Ojalá todos pudiésemos ser superhéroes de verdad. ¡Eso sí que molaría un pegote! ¿Qué nombre y qué superpoder crees que tendríamos cada uno de nosotros? Está chupado, prueba a juntar dos palabras a ver qué pasa.
El dichoso cuerno
Como tuvimos que esperar tanto rato en la tienda, me fijé en la cantidad de cosas que había allí. Soy un culo inquieto, ya lo dice la sita Asunción. Resulta que una misma palabra puede tener varios significados y Pontejos estaba lleno de ellas: cuernos, botones, agujas y cuentas. No estoy muy seguro del conocer todos sus significados, ¿podrías ayudarme?
Menos mal que compramos un botón en Pontejos. No se por qué se me ocurrió que a lo mejor la dependienta no nos entendía y nos daba un cuerno de animal. Me apuesto lo que quieras a que me habría ganado una colleja con efecto retardado como mínimo. ¿Y tú qué crees que habría pasado? ¿Por qué no me lo escribes? Quizás algún día alguien publique un libro contando mis aventuras.
Puerta del Sol
Con tanta gente protestando a mí también me dio por hacerlo. Ya lo dice mi madre "A este no hace falta que le obliguen a hablar". Así que me puse a hacer un repaso de mi vida y toda su problemática. Menos mal que para ese entonces ya le había escrito tres cuadernos de dos rayas a la sita Espe contándole todo desde el principio de los tiempos.
Después de contarte rollos mundiales sobre mi vida, supongo que ya sabrás por qué me manifestaría yo, ¿verdad? ¿Y si hubiese no hubiese estado esperando tanto tiempo en el limbo de los muertos y hubiese nacido en la Prehistoria?
Orejones López, el cerdo traidor.
Yo creo que de tanto ir a la psicóloga, al Orejones se le va la olla a Camboya. Me da miedo que se pueda convertir en un delincuente, como dice mi sita Espe, o en un asesino bastante múltiple. Yo creo que le pasa como al Quijote, que a veces no ve la realidad tal y como es. ¿Qué pasará por la mente del Orejones? Si es verdad que lo percibe todo al revés, científicos de todo el mundo mundial intentarían encontrar una explicación a ese fenómeno.
Me acuerdo del día que estábamos en el parque del Ahorcado Yihad, el Orejones y yo jugando. ¿Qué creyó el Orejones que pasaba? ¿Me ayudas a modificar la realidad?
*Pista: usa todos los antónimos que puedas.
Estaba en el parque del Árbol del Ahorcado con el Orejones López jugando a la trompa carnicera, cuando va y llega sin previo aviso el chulito de Yihad, y me dice:
—Ahora vamos a jugar a que yo era el capitán América después de esta orden tajante señaló al Orejones y dijo también: Éste era la chica y Manolito, el traidor asqueroso, y yo me peleaba con él a vida o muerte, me quedaba con la chica y Manolito se quedaba tirado en el suelo con la cabeza abierta. Así es Yihad, a él le gusta que las bases del juego queden claras desde el principio.
La verdad es que viendo que me las iba a llevar de todos los colores, dije:
—Pues casi prefiero ser yo la chica El sucio cobarde del Orejones estaba encantado con el papel que le había encasquetado Yihad:
—No, de chica hago yo, porque hacer de chica en este juego me sale chachipé, como para ganarme el Oscar de Hollywood a la mejor actriz secundaria.
Le miré con los ojos bastante inundados de odio y se me ocurrió preguntar:
—¿Y por qué no dejamos el juego para mañana? Es que tengo que prepararme psicológicamente. Ni por esas, el chulito de Yihad contestó:
—Ahora.
El Orejones se puso a gritar en su papel de princesa atacada, como si le hubieran dado cuerda, y yo salí corriendo como si fuera a ganar los cien metros lisos.
Me acuerdo del día que estábamos en el parque del Ahorcado Yihad, el Orejones y yo jugando. ¿Qué creyó el Orejones que pasaba? ¿Me ayudas a modificar la realidad?
*Pista: usa todos los antónimos que puedas.
Estaba en el parque del Árbol del Ahorcado con el Orejones López jugando a la trompa carnicera, cuando va y llega sin previo aviso el chulito de Yihad, y me dice:
—Ahora vamos a jugar a que yo era el capitán América después de esta orden tajante señaló al Orejones y dijo también: Éste era la chica y Manolito, el traidor asqueroso, y yo me peleaba con él a vida o muerte, me quedaba con la chica y Manolito se quedaba tirado en el suelo con la cabeza abierta. Así es Yihad, a él le gusta que las bases del juego queden claras desde el principio.
La verdad es que viendo que me las iba a llevar de todos los colores, dije:
—Pues casi prefiero ser yo la chica El sucio cobarde del Orejones estaba encantado con el papel que le había encasquetado Yihad:
—No, de chica hago yo, porque hacer de chica en este juego me sale chachipé, como para ganarme el Oscar de Hollywood a la mejor actriz secundaria.
Le miré con los ojos bastante inundados de odio y se me ocurrió preguntar:
—¿Y por qué no dejamos el juego para mañana? Es que tengo que prepararme psicológicamente. Ni por esas, el chulito de Yihad contestó:
—Ahora.
El Orejones se puso a gritar en su papel de princesa atacada, como si le hubieran dado cuerda, y yo salí corriendo como si fuera a ganar los cien metros lisos.
La Luisa
La Luisa siempre tiene una frase para todo. Mi madre suele cuchichear detrás de ella "Pues anda que no tiene ésta imaginación". Si se celebrase un concurso mundial de frases hechas ella lo ganaba por paliza. Como siempre tiene que romper el hielo, necesita un arsenal de refranes y te los suelta cuando menos te lo esperas, como los vaqueros en las películas.
Te juro por el Imbécil que no vas a encontrar nadie en la calle que sepa tantas frases hechas. ¿Que no? Pregunta a alguien si te puede decir tres y luego tienes que escribir un párrafo al más puro estilo la Luisa utilizando todos.
Te juro por el Imbécil que no vas a encontrar nadie en la calle que sepa tantas frases hechas. ¿Que no? Pregunta a alguien si te puede decir tres y luego tienes que escribir un párrafo al más puro estilo la Luisa utilizando todos.
¡Arriba las manos!
¡Vaya susto mortal nos dio el atracador!Me temblaban hasta los cristales de las gafas, aunque eso mejor no se lo cuentes al Imbécil, porque se cree que soy el hermano más valiente aquí en la tierra y en el espacio sideral. Cuando dejaron de temblar los huesos de mi cuerpo corporal me fijé que la plaza donde estábamos y había una estatua con un señor desnudo.
- Abuelo, imagínate que el atracador hubiese usado ese tridente en lugar de la navaja. ¿Te imaginas?
- Pues sería un buen argumento para una obra de teatro.

¿Te atreves a escribir una escena de esa obra de teatro? Después puedes usar el móvil para grabarte y así mi abuelo lo ve después de dormir la siesta.
Museo del Prado
Nunca llegué a ver ese cuadro porque por el
camino vimos uno en el que salían tres tías bastante antiguas. Se veía que eran
antiguas porque tenían, como dice mi madre, el tipo del tordo: la cabeza
pequeña y el culo gordo. Y nos quedamos allí plantados, el Orejones, Yihad y
yo, delante de él todo el rato; porque en ese museo ves un cuadro y ya te haces
a la idea de todos los demás porque se parecen bastante, la verdad. Las tres
melonas antiguas estaban desnudas y tenían unas cacho piernas que te da una tía
de esas con una de sus cacho piernas y te has muerto con todo el equipo para el
resto de tu vida. De repente, el Orejones leyó el título y resultó que el cacho
cuadro se llamaba Las tres gracias. Yihad se cayó al suelo de la risa y acto
seguido nos tiramos el Orejones y yo para no ser menos. Yihad se sacó un
rotulador de la chupa para escribir en el cuadro: Las tres gordas, y entonces
se acercó corriendo el guardia del Museo y nos preguntó por nuestra señorita y
nos llevó prácticamente esposados a donde estaba la sita Asunción, que estaba
con toda la clase viendo un cuadro de toda una familia mirando de frente, como
el vídeo que tenemos nosotros del bautizo del Imbécil.
Bueno, como te he dicho hace una hora, no pude
ver las mininas, son para mí uno de los enigmas del Planeta Tierra. Seguro que
mi madre me hace describírselas, ¿puedes ayudarme? Como no suene convincente me
la cargo. ¡Descarao!
Atocha
¡Hola! Como acabas de leer, mi abuelo y yo tenemos
la misión de comprar un cuerno para mi trenca. Somos como los protagonistas de
las películas a los que les mandan una misión imposible, la única diferencia es
que no tenemos que salvar a todos los habitantes del mundo mundial, solo lo
hacemos para evitar que mi madre nos ponga la cabeza modorra.
Para ver si puedes formar parte de esta brigada
de agentes especiales, te propongo un reto: ¿Cuántas palabras eres capaz de
formar con mi nombre?
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