domingo, 11 de enero de 2015

¡Arriba las manos!

¡Vaya susto mortal nos dio el atracador!Me temblaban hasta los cristales de las gafas, aunque eso mejor no se lo cuentes al Imbécil, porque se cree que soy el hermano más valiente aquí en la tierra y en el espacio sideral. Cuando dejaron de temblar los huesos de mi cuerpo corporal me fijé que la plaza donde estábamos y había una estatua con un señor desnudo.
- Abuelo, imagínate que el atracador hubiese usado ese tridente en lugar de la navaja. ¿Te imaginas?
- Pues sería un buen argumento para una obra de teatro.


¿Te atreves a escribir una escena de esa obra de teatro? Después puedes usar el móvil para grabarte y así mi abuelo lo ve después de dormir la siesta.

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