Yo creo que de tanto ir a la psicóloga, al Orejones se le va la olla a Camboya. Me da miedo que se pueda convertir en un delincuente, como dice mi sita Espe, o en un asesino bastante múltiple. Yo creo que le pasa como al Quijote, que a veces no ve la realidad tal y como es. ¿Qué pasará por la mente del Orejones? Si es verdad que lo percibe todo al revés, científicos de todo el mundo mundial intentarían encontrar una explicación a ese fenómeno.
Me acuerdo del día que estábamos en el parque del Ahorcado Yihad, el Orejones y yo jugando. ¿Qué creyó el Orejones que pasaba? ¿Me ayudas a modificar la realidad?
*Pista: usa todos los antónimos que puedas.
Estaba en el parque del Árbol del Ahorcado con el Orejones López jugando a la trompa carnicera, cuando va y llega sin previo aviso el chulito de Yihad, y me dice:
—Ahora vamos a jugar a que yo era el capitán América después de esta orden tajante señaló al Orejones y dijo también: Éste era la chica y Manolito, el traidor asqueroso, y yo me peleaba con él a vida o muerte, me quedaba con la chica y Manolito se quedaba tirado en el suelo con la cabeza abierta. Así es Yihad, a él le gusta que las bases del juego queden claras desde el principio.
La verdad es que viendo que me las iba a llevar de todos los colores, dije:
—Pues casi prefiero ser yo la chica El sucio cobarde del Orejones estaba encantado con el papel que le había encasquetado Yihad:
—No, de chica hago yo, porque hacer de chica en este juego me sale chachipé, como para ganarme el Oscar de Hollywood a la mejor actriz secundaria.
Le miré con los ojos bastante inundados de odio y se me ocurrió preguntar:
—¿Y por qué no dejamos el juego para mañana? Es que tengo que prepararme psicológicamente. Ni por esas, el chulito de Yihad contestó:
—Ahora.
El Orejones se puso a gritar en su papel de princesa atacada, como si le hubieran dado cuerda, y yo salí corriendo como si fuera a ganar los cien metros lisos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario